domingo 16 de octubre de 2011

Cosmos y caos


Porque en verdad que en el mundo reina el cosmos, la mujer que era todo un personaje estaba obsesionada con la puerta del armario de su dormitorio. Iba varias veces al día a mirar a mirar si estaba bien cerrada y durante la noche no se acostaba hasta estar asegurase de que se encontraba bien junta, sin ninguna hendija que permitiera ver lo que se oculta dentro. Pasaba que ciertas veces , sin explicación alguna, la puerta del armario aparecía abierta, lo suficiente como para que por ese espacio se colara una persona, entonces la mujer confirmaba las razones por las que debía dedicar tanto tiempo a cerrar la puerta, una y otra vez, pero tampoco se animaba a reparar la cerradura dañada, no fuera a ser que aquello que salía y entraba de su armario a voluntad se topara con la puerta del todo cerrada y le fuera imposible volver a la oscuridad...
Porque es verdad que en el mundo reina el caos, jamás se encontró ni fue feliz con su vecino escritor, quien miraba todo el tiempo debajo de la cama para no perder la posibilidad de encontrarse c0n una mujer imaginaria, cualquiera que fuese su consistencia. La mujer de los armarios y el hombre de las camas solo habitarían juntos el lastimoso espacio de este cuento, que ni digno final cerrado tiene.